Dolor pie ciclismo

Dolor de pies en Ciclismo

“De un tiempo a esta parte estoy saliendo más tiempo y más despacio y he dejado de correr también,pero resulta que en rutas de más de 4 horas, me duele horrores el pie justo donde apoya la cala, a veces un pie, los dos o uno más que otro. Tengo que decir que es indistintamente si voy por carretera o caminos y con diferentes zapatillas.”

“A mí me pasa este último año lo mismo ….. y hasta el año pasado llevaba zapas sidi con suela de carbono y cambie a otras zapas que no llevaban la suela de carbono… tengo varias y con todas me sucede y ninguna lleva suela de carbono… me da por pensar que prefiera ser ese el tema….”

“Cuando empieza el calor, sobre todo ahora en este fechas hacia adelante, los 5 metatarsianos se me deforman y no hay manera de pedalear de dolor. Cuando quito la cala el dolor desaparece, pero al poco vuelve.”

 

Entre muchas de las molestias que pueden aparecer en el ciclista, el dolor o molestias en el pie puede ser una de las más recurrentes. Esto son solo algunos ejemplos que podemos encontrar en los foros, en nuestro día a día encontramos problemas similares.

¿De qué tipo de molestias en el pie del ciclista hablamos?

Existen diferentes causas que provocan dolor al pie del ciclista, algunas incluso desarrollan las mismas molestias o similares, por eso es tan importante saber cuál es la causa, para poder aplicar la solución al origen, veamos cuales pueden ser (sin hablar de patologías):

 

Anchura del pie – Horma de zapatilla:

Una de las causas más extendidas es la de la contradicción entre la anchura de nuestro pie y la anchura de la zapatilla. Uno de los problemas de las zapatillas de ciclismo es que normalmente hasta que las usamos no somos conscientes de si son apropiadas para nuestros pies. En muchas ocasiones escogemos un modelo porque estéticamente nos parece atractivo pero no valoramos si la horma de la zapatilla es adecuada a las necesidades de nuestro pie. Provocando una excesiva presión en el ante pié. También podríamos incluir la de unos calcetines excesivamente apretados.

 

 

Dilatación por calor:

Relacionado con el punto anterior, existen casos de dolores provocados por una horma estrecha pero que solo aparecen con el calor y esto también viene provocado por la dilatación del pie.

Fuerza aplicada al pedal (Cadencia baja):

Durante salidas muy largas y con mucho desnivel acumulamos muchos minutos (sobre todo en los puertos) aplicando una presión excesiva en el antepie, coincidiendo además con los momentos con una cadencia más baja (debido al desnivel) lo que incrementa la presión.

Varo o Valgo del pie:

Hablamos de la tendencia natural del pie a pisar “mas” por el lado externo del pie (tendencia “vara” o “supinadora”) o por el lado interno (tendencia “valga” o “pronadora”). Este factor es muy importante a la hora de entender el pie del ciclista y cómo se comporta al ejercer presión.

Excesivo arco o directamente pie plano:

También relacionado con lo anterior la morfología del pie va a influir en la distribución de la presión que “absorbe” la planta del pie durante el pedaleo, siendo los pies con mucho puente, por ejemplo, los que sin una plantilla sostenedora pueden sentir molestias tanto en apoyos de los metatarsos como en el propio puente.

Mal ajuste de las calas:               

Otro de los factores que pueden incidir en la molestia en nuestros pies es la incorrecta posición de la cala en la zapatilla, pudiendo acumular mayor presión en una zona incorrecta.

Posición incorrecta del pie mientras pedaleamos:

Un excesivo punteo del pie mientras pedaleamos derivado de un incorrecto ajuste del sillín o por un patrón de pedaleo incorrecto puede conllevar una incorrecta distribución de la presión en el pie.

 

Atendiendo a estas variables las molestias o dolores más comunes que encontramos en el pie del ciclista se podrían diferenciar en dos variables:

Relacionadas con la excesiva presión (son las principales)
Relacionadas con la fricción del pie con la zapatilla

 

Molestias relacionadas con la excesiva presión:

En los pies de los ciclistas una de las consecuencias relacionadas de los problemas de presión son las sensaciones de “adormecimiento”  incluso de “quemazón”  llamadas también “pie caliente”, incluso se puede confundir con la fricción del pie con la zapatilla. Esto es provocado por la compresión de los nervios que irradian la planta del pie por los metatarsos en cada fase propulsiva de pedaleo.

Dolor o sensación de “quemazón” en la planta del pie:

Con el sudor y con el movimiento del pie dentro de la zapatilla las zonas blandas del pie pueden verse afectadas. Para ello es importante el correcto ajuste del pie en la zapatilla y evitar tallas grandes.

En general dejando de lado patologías más complejas, lo más importante para evitar o solucionar la aparición de las molestias y el dolor en el pie del ciclista es:

  • La correcta elección de la zapatilla (talla, anchura refrigeración), no te dejes llevar por la estética, consulta con un profesional cual puede ser la mejor elección.

 

  • Dale la importancia que se merece a la técnica de pedaleo, una correcta cadencia (por encima de 80 pedaladas por minuto) y una correcta posición del pie mientras pedaleamos puede evitar muchas de las molestias que encontramos en los ciclistas.

 

  • Se consciente de que nuestros pies no están hechos para pedalear, la distribución de las fuerzas del pedaleo se centran en el antepie y en menor medida en el medio pie. Es muy importante la distribución uniforme de la presión por todo el pie. Puede que necesites algún tipo de corrección para compensar un excesiva pronación o supinación del pie.

 

  • Un excesivo puente puede provocar aún más presión de apoyo en los metatarsos, por lo tanto tal y como hemos comentado en el punto anterior, buscamos una distribución uniforme de la presión por lo que puedes necesitar plantillas con un puente lo suficientemente pronunciado que permita el “descanso” de esa zona del pie.

 

  • Un incorrecto ajuste de las calas puede provocar un incorrecto punto de apoyo en la planta del pie lo que acumula excesiva presión en zonas blandas que no están preparadas para recibir esa presión pedaleo tras pedaleo.

Como recomendación general, lo primero es asegurarnos que el ajuste mecánico de la bici es el adecuado a nuestras características y el uso que hacemos de ella. A través de un estudio biomecánico. Que las calas estén correctamente colocadas tanto en el eje antero-posterior, como en desplazamiento horizontal y en rotación.

Si con estos ajustes las molestias siguen apareciendo lo recomendable sería acudir a un podólogo deportivo que estudiara tu pisada de forma específica y asegurar una solución.

 

Diego GarciaDolor de pies en Ciclismo

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